
Teofilo Gutiérrez fue la noticia principal de todos los diarios deportivos en Argentina. Su comportamiento en el partido clásico entre Racing Vs. Independiente tuvo consecuencias funestas para la carrera profesional del barranquillero, pero sobre todo para su imagen en Colombia y en el país gaucho. La palabra “Vergüenza” es la más repetida dentro de los hinchas del fútbol en general.
El empresario Efrain Pachón, que maneja a Teo, contestó varias entrevistas en la que repetidamente pidió disculpas por el comportamiento del jugador, sin embargo, también insistió con demencia que Teo fue provocado, que el arquero Saja, su compañero, lo increpó violentamente en dos oportunidades al momento de terminar el juego y al ex Junior no le quedó otra opción que responder.
En la entrevista Pachón afirmó que este lunes lo habían llamado en repetidas ocasiones (12 veces) equipos de todo el mundo a preguntar por Teo. Afirmaciones como esta demuestran que el jugador no está bien rodeado y que su arrogancia y prepotencia tienen una justificación más que notoria.
¿Respecto al arma?
Primero aclarar que era un arma de aire comprimido que se utiliza para jugar Paint Ball (Balas de Pintura), pero la anterior aclaración no quita lo injustificable del acto. La razón que dio Pachón es que Teofilo la portaba porque después del partido, iba a ir jugar con sus dos hijos Paint Ball. Sin embargo no está mal recordar que los hijos de Teo no tienen más de 4 años de edad.
Por ahora, lo único que parece claro, es que Racing tomó la decisión de que Teo Gutiérrez no juegue más en la Academia. Así que solo quedan tres caminos por explorar:
Solo resta decir que nadie duda de las calidades futbolísticas del barranquillero, pero actualmente es imposible olvidar los personajes públicos que son los deportistas y las repercusiones que tienen sus comportamientos en la sociedad.